|
Escrito por Impacto
|
|
jueves, 01 de enero de 2009 |
Seis días trabajarás y harás toda tú obra, más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios.
Éxodo 20:9
Hubo una época en la historia humana en que se consideró el trabajo una maldición. Más exactamente en tiempos antes de la gran reforma protestante. Sobre el particular se decía que el trabajo era como un azote, castigo impuesto al hombre como recompensa al pecado original. Era un medio de disciplina, de freno a los vicios, se consideraba que el único trabajo digno era el que cumplían los religiosos en los monasterios. Según el orden divino hallamos que el eterno creador es incansable en laborar. Jesús dijo: “Mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo” (Juan 5:17).
La sagrada escritura nos presenta a Dios como el creador del universo, como el gran gestor de la vida, como el arquitecto, ingeniero y primer obrero de su creación. |
|
Leer más...
|
|
|
Escrito por Impacto
|
|
martes, 25 de noviembre de 2008 |

La misión de la Iglesia son las Misiones. Su tarea suprema es la evangelización. Únicamente para esto ha sido dejada en el mundo. Evangelizar al mundo, empero, no significa convertir al mundo, pues esto no se logrará en esta dispensación. No se nos ha ordenado a traer al mundo a Cristo, sino más bien a traer a Cristo al mundo. Puesto que esta es nuestra encomienda, jamás deberíamos desviarnos hacia menores metas y proyectos secundarios. Permitamos que la Iglesia utilice todos sus hombres y sus miedos en la tarea para la cual ha sido comisionada, esto es, “que el arrepentimiento y el perdón de pecados sea predicado en su nombre en todas las naciones”.
|
|
Leer más...
|
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 Siguiente > Final >>
|
| Resultados 1 - 6 de 16 |