 Un saludo fraternal en el nombre de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, y muchas bendiciones a todos los que somos parte de esta maravillosa familia del Movimiento Misionero Mundial.
Aprovecho esta gran oportunidad que Dios me concede para desearles muchos éxitos y victorias de nuestro creador para este año 2010 que Él nos concede empezar.
Es mi deseo en esta ocasión el poder motivarles a seguir avanzando mientras el día de la gracia dura, se acerca la noche con sus tinieblas y nadie podrá trabajar, redimamos el tiempo poniendo la mirada en las cosas de arriba y no en la de la tierra, pues el tiempo es corto.
Prediquemos el Evangelio que nuestro Salvador nos ha encomendado, apresurémonos a llegar al mayor número posible de almas a través de los medios que el Omnipotente nos ha entregado. Pastores apacentemos la grey de Dios cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; como sirviendo al Señor y no a los hombres.
Este año que ha concluido hemos aprendido y practicado lo que es el verdadero servicio siendo el máximo ejemplo nuestro Señor Jesucristo quien no vino a ser servido sino a servir. Anhelo con todo mi corazón que continuemos sirviendo al Señor con alegría y sencillez.
Para este nuevo año el Señor nos ha entregado el lema de trabajo y es VOLUNTAD 2010. Meditando en esto, creo que es muy significativo, por su profundo contenido de las Sagradas Escrituras, hagamos nuestra las palabras de Jesús cuando dijo: “No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”, Juan 5:30.
Enfrentemos los retos que este año nos traerá y avancemos con fe, seguridad y rindamos plenamente nuestra voluntad a Él; extendámonos sin temor donde el nos envíe, obedezcamos su palabra, agradémosle en todo y el Señor nos dará plenamente la victoria.
Que el Señor continúe bendiciendo, ampliando, guardando esta gran obra y a todos los que aman, oran y cooperan fielmente con esta modesta labor, un feliz y prospero año 2010 es mi deseo para toda esta gran familia del Movimiento Misionero Mundial. ¡Dios le bendiga!
|