Contenidos
Blog
“ACEPTANDO LA VOLUNTAD DE DIOS O LA NUESTRA” | “ACEPTANDO LA VOLUNTAD DE DIOS O LA NUESTRA” |
|
|
| Escrito por Impacto2 | ||||
| lunes, 08 de marzo de 2010 | ||||
Página 1 de 2
“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”, Juan 5:30. Hay una lucha en la vida de todo creyente, si aceptar la voluntad de Dios o la suya. El Señor Jesucristo fue muy enfático cuando dijo que nadie “puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro” (Mateo 6:24). Hay una tendencia a hacer lo que nos parece, lo que nos provoca, esto es la voluntad del hombre. En la actualidad se está viviendo tiempos de crisis espiritual, de entretenimiento religioso. Cada uno piensa en su porvenir, en su bienestar, y creyendo que eso es lo más importante para ellos.
El pueblo que no es espiritual no agrada ni hace la voluntad de Dios, dicen que más bien es un tema muy anticuado, de mal gusto y que además son libres de pensar, de actuar, que nadie tiene porque intervenir en su vida. Ellos dicen: “Yo hago como quiero, yo voy al templo cuando a mí se me antoja,… yo no soy un hipócrita...”. Ellos creen ser buenos y que pueden justificar cualquier acto de desobediencia; también piensan que la voluntad de Dios es esclavizante, que es difícil de hacer y de entender. Amado lector, este tema es de mucha importancia y vital para poder agradar a Dios. El que no obedece y acepta la voluntad de Dios no es apto, no es digno del Señor. Jesús dijo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). El hacer la voluntad de Dios es muy importante y está por encima de todas las exigencias que se puedan realizar, recuerden que Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a si mismo…”, Lucas 9:23. “Si alguno quiere”, quiere decir que esta no es una obligación, esto es un acto voluntario. Si alguno quiere ser cristiano, significa estar de acuerdo con Dios, significa dejar de ser uno mismo, significa morir a nuestro yo. Juan el Bautista dijo: “Es necesario que él crezca, pero yo mengüe”, Juan 3:30. El apóstol Pablo dijo: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí”, Gálatas 2:20. Lamentablemente la iglesia y a los que Dios ha llamado están entretenidos en medio de sus negocios, metidos donde Dios no los ha puesto, ellos no quieren involucrarse ni comprometerse con Dios.
Estos no están haciendo un trabajo adecuado, el pastor no hace nada, prácticamente ni visita a las vidas, se limita simplemente a llegar al culto y a veces ni él es el que predica; por eso las congregaciones no crecen. También hay obreros que no han renunciado ni siquiera al trabajo, viven atados a la comodidad; mientras las almas se pierden, mientras el pecado y el materialismo crecen. A veces decimos: “¡Señor, yo quiero hacer tu voluntad!” Una cosa es querer y otra es el hacer, pero cuando uno dice “voy hacer tu voluntad”, está diciendo: “Voy a negarme, voy a ponerle pie a mis planes, a mis comodidades, a lo que sea, y voy a dejar que Dios me gobierne, estoy dispuesto a ser despreciado, no importa el precio, voy a obedecer…”. Amados, los falsos predicadores se han dedicado a presentar únicamente el lado de la prosperidad, el lado de la bendición, el lado de lo bueno pero no le hablan al pueblo del lado del sufrimiento.
Hay que ser espirituales para poder entender la voluntad de Dios, en 1 Corintios 2:14, leemos: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. Para muchos esto es una locura, ellos dicen así: “¿Cómo dejar el trabajo, cómo dejar la comodidad, dejar la buena casa, dejar la buena comida, dejar el buen auto?”. No podemos aceptar la voluntad de Dios hasta que no muera toda nuestra voluntad, por eso el Señor dijo: “¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?” (Lucas 14:28). Quien queriendo agradar a Dios, quien queriendo estar en el secreto de Dios, quien realmente quiere vivir en el Espíritu no considera y piensa que a Dios no se le puede servir de cualquier manera.
Estamos en una época donde los predicadores no son capaces de presentar la Palabra de verdad, no quieren que nadie les diga nada, quieren ser amigos de todo el mundo y tener las puertas abiertas en todo lugar y por eso se dedican solamente a traer un mensaje que ilusiona a muchos, que los hace sentir que son hijos del rey y que están ya tocando las puertas del cielo. Estos no han renunciado a sus pecados y deseos, y sabemos que debemos seguir la “santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14). A veces se ve gente en los retiros espirituales brincando, saltando y qué júbilo. Pero siguen iguales de indiferentes, de carnales, de mundanos. Incluso el líder vive conforme con los pocos que tiene; pero no pasa noches enteras ni semanas enteras en oración y ayuno clamando a Dios, por eso es que no pasa nada, porque hay un conformismo, hay una letanía. Jesús estaba aquí en la tierra para hacer la voluntad del Padre, Él dijo: “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre…”, Juan 5:19. En el Salmo 40:6-8, el salmista expresa y dice: “Sacrificio y ofrenda no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado. Entonces dije: He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí; el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón”.
La epístola a los Hebreos 10:7-9 nos dice: “Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad…”, no dice: Vengo para hacer mí voluntad, sino vengo a hacer tu voluntad…. “como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad…”. Él no vino a agradarse, a que le sirvieran o a usar la iglesia. Hay líderes que están por los panes y los peces, por los bienes materiales, pero no con el propósito de hacer la voluntad del Padre, no les importan como viva el pueblo y permiten toda clase de mundanalidad, no queriendo incomodarla con tal de tener a la gente que más diezma y ofrenda. Lo que quieren es tener un pueblo que los apaciente, por eso cuando a algún obrero se le habla de moverlo de lugar este se rebela, está pensando en su comodidad, ama el cargo por los beneficios que recibe; mas no es capaz de ejercerlo ni de poner las cosas en el lugar que deben de estar.
En Juan 4:32-34 las Escrituras nos dicen: “Él (Jesús) les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabréis. Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra”; y en Hebreos 5:7-10, Cristo el Señor tuvo que enfrentar su propia voluntad, leemos: “Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído... Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia...”. La Biblia nos habla en Mateo 26:38-39, cuando Jesús tuvo que enfrentar su propia voluntad, leemos: “Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”. Él sabía que había venido con una misión, con un propósito; y nadie más podía hacerlo, Él pudo someterse y a hacer exactamente lo que el Padre quería, y por eso pudo decir: “Consumado es”. Él redimió la humanidad, Él se convirtió en el sacrificio aceptable delante del Padre.
Siguiendo con su lucha humana Jesús veía lo que significaba el precio, el dolor, y lo difícil y duro que iba a ser, estaba deseando desistir, buscar otra alternativa si era posible, si hay otra manera, “pero no sea como yo quiero, sino como tú”. El Señor en una ocasión dijo: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62), aquí hay que ir hacia adelante, no importa lo que nos espere allá en el camino, no importa lo que nos depare el mañana, pero este camino es sin retroceso. La Biblia dice: “...y si retrocediere, no agradará a mi alma” (Hebreos 10:38). Jesús tenía que caminar frente a la muerte, frente al escarnio, a la humillación, a la burla, convertirse en maldición porque estaba escrito: “Maldito todo el que es colgado en un madero” (Gálatas 3:13), Él se hizo maldición para liberarnos de la maldición del pecado, sometió su propia voluntad. En el Getsemaní se libró una gran batalla, para rendir su voluntad humana a la voluntad del Padre. Hebreos 12:2-3 nos dice: “...el cual por el gozo puesto delante del Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”.
Aceptó la cruz a pesar de que le escupieron, de que se burlaron, le maldijeron, le azotaron. Menospreció el oprobio, y subió a la cruz como un valiente, y con gozo sabiendo que estaba poniéndole el pie en la cabeza al diablo. En Lucas 14:26 leemos: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”. Quiere decir que tiene que morir a sus sentimientos, y también hay que renunciar a nuestra propia vida, si es posible renunciar a nuestra propia familia, a nuestras comodidades, eso es lo que el Señor quiere y es lo que tenemos que hacer. |
||||
CONVENCIÓN NACIONAL EN ECUADOR
Gloriosa Convención Nacional en el Ecuador del 19 al 22 de agosto del 2010
XXI CONVENCIÓN NACIONAL EN VENEZUELA
Del 30 de agosto al 3 de setiembre de este Año se llevará acabo la Convención Nacional en Venezuela
Enlaces amigos Bethel TV
El misionero para todas las naciones
Bethel Radio
La Señal de Bendición para tu vida
Volvamos a Dios
Desde Colombia para el mundo